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Descripción rápida
Autor:Octavio Rodríguez Araujo
Idioma:Español
Tipo documento:Libro
Editorial:Grupo Editor Orfila Valentini
Año publicación:2016
Género:Ensayo
Materia:Política / Ciencias políticas
PDF ISBN:9786077521716
EPUB ISBN:No disponible
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US$ 9,00   €9,63
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Importante: Esta publicación posee protección Adobe DRM

¿De veras ha aumentado la indiferencia a la política, a la democracia y a los partidos políticos, como han dicho varios prestigiados autores? Es claro que la democracia de elites ha decepcionado a muchos, pero quienes han planteado como alternativa la democracia participativa no han conocido el éxito, entre otras razones porque participar activamente en política no es una opción para todo mundo: tendrían que descuidar su trabajo y sus formas de vida para procurarse el sustento de ellos y sus familias. Los políticos profesionales, que viven de esto, lo saben; y los políticos profesionales, incluso de oposición, son parte de las elites por el simple hecho de compartir cuotas de poder, especialmente si sus organizaciones (partidos) son competitivas electoralmente. ¿Los partidos están en crisis? En realidad lo que ha ocurrido es que los partidos tradicionales cada vez convencen menos, por lo que han surgido nuevos, algunos (muy pocos) precedidos de movimientos sociales, que han alimentado nuevas esperanzas entre los ciudadanos. En determinados países la participación electoral ha disminuido en tanto que en otros ha aumentado, pero no se ha encontrado otra fórmula democrática para acceder al poder. Y muchas de las utopías que se han propuesto han resultado inviables desde el intento de la Comuna de París hasta la fecha. Por otro lado, los movimientos sociales que no devienen partidos políticos terminan por debilitarse y con frecuencia desaparecen al poco tiempo de haberse iniciado. Esto se debe a que carecen de articulación y de posibilidades de permanencia. No hay evidencia de que los movimientos sociales ni la democracia participativa se hayan impuesto sobre la democracia tradicional de matriz liberal, pese a sus defectos bien estudiados. Ciertamente hay una creciente inconformidad social en muchos países, entre otras razones porque la globalización neoliberal ha aumentado la pobreza y las desigualdades, pero esa inconformidad no ha logrado sustituir a los partidos políticos. Nunca se ha dado y considera Rodríguez Araujo que no se dará en un futuro previsible, no en las sociedades complejas del llamado mundo occidental.

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